LA ESPAÑA DE LAS PALABREJAS Rodeados de protestas, presiones, manifestaciones de victimismo de autonomías y de políticos preocupados por sus votos, para lo cual se echan las culpas entre si y pactan con el que sea con ánimo de seguir en la poltrona, asistimos absortos a sus problemas, que no son los de España. Ni todos somos iguales, ni todas las autonomías son iguales. Estamos asistiendo sin ser preguntados ni poder hacer nada a un modelo asimétrico de autonomías, que solo ha servido para dividir a los españoles, a los que se les da y se les hace a unos españoles mejores frente a otros. Cada día nos salen palabrejas nuevas que nos confunden, como son “economía sostenible” la “España plural” y ahora se quiere sustituir el estado autonómico a un modelo federal ¿pero es que No se hizo hace años una Constitución? ¿Defiende alguien esta Constitución? Existen unas deudas históricas fantasmas poco conocidas, que el estado (que es todo nosotros) tiene que pagar. Pues la mayor deuda histórica que se conoce es con Extremadura que sus conquistadores pusieron en bandeja de plata a sus gobernantes un Nuevo Mundo, y que yo sepa no pedimos nada. Los pilares fundamentales de cualquier democracia son la libertad e igualdad entre las personas. Sin libre albedrio (poder elegir y tomas decisiones) difícilmente se consigue una buena democracia. A mí no me gusta que haga o no haga una cosa por decreto ley. El 67,6 por ciento de los españoles según el CIS se pronuncian en contra de aumentar el poder de las Comunidades. Según encuestas los políticos figuran entre los principales problemas que preocupan a los españoles. Nos puede gustar o no gustar, pero España es sinónimo de toros, paellas, jamón, sangrías, gazpachos etc. Con más de un 20% de parados lo que supone más cuatro millones seiscientos mil parado, con casi 1,3 millones de hogares que tienen a todos sus miembros en paro y con doscientos veinticinco mil millones de euros de deudas publica que hay, ya me diréis lo que queremos los españoles que se resuelva. |