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Limpias - Cantabria

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España > Cantabria > Limpias
05-05-13 00:48 #11274191
Por:No Registrado
Magnificat para el censor de puellos e infantes
Que no todo va a ser críticas y puyas. No debe ser así. Cuando nuestros laboriosos munícipes se revelan como merecedores de la confianza que les dimos en las elecciones, ha de darse pábulo a sus hazañas.

Y no se debe considerar como mérito menor que por fin éstos hayan dado cumplida satisfacción a la pretensión que unos humildes vecinos planteábamos desde nuestro evidente y no disimulado ardor patrio, que nos impele en cada uno de los actos de nuestra vida, y que no era otro sino el de que se procurase el digno respeto para los símbolos de la grandeza de la nuestra nación, cuya custodia con tan poco merecimiento se nos ha encomendado.

Y es que los restos de las epopeyas navales, graciosamente donados a nuestra villa por algún principal guerrero (cañones de Agustina de Aragón, puente del Nautilus, bronces de la batalla de los Velienses contra los Ilergetas, algún pepiñillo que quizás no usara la marina yanqui, etc…), que tan despreocupadamente se habían abandonado en un parque de la villa en la ribera de Ría, se hallaban inermes ante los taimados planes hostiles y estrategias bélicas de unos fuertemente armados niños que ofensivamente holgazaneaban sin dueño por los alrededores de dicho parque.

Y no se trataba solo de que se debían tomar medidas que garantizaran la pervivencia merecida de tan pacíficas obras, impidiendo que los infantes mancillaran su brillo o violentaran su belleza con inscripciones que Cupido pudiera dictar, sino de evitar alguna segura desgracia, pues últimamente se habían percibido sospechosas maniobras de los infantes que descubrían la intención criminal de hacer uso inminente de tan peligrosas armas. En efecto, algún ilustrado y conocido vecino sorprendió a unos pérfidos niñucos de cinco o seis años (incluso de nueve uno de ellos), apuntando con el cañón de Agustina de Aragón hacía la fábrica de cierta edificación que se ubica en la esquina de la plaza, mechero en mano, con la irrefutable intención de hacerle disparar y pulverizar a los que dentro se hallaran.

Felizmente, nuestro Ayuntamiento ha tomado cartas en el asunto, y con el verso del más letrado de sus componentes, ha resuelto el problema con una inscripción que ni Quevedo o Cervantes hubieran compuesto con mayor lirismo y acierto: que se prohíbe jugar a la pelotita entre el césped del parque de la Armada. Quizás en la promulgación de estos verbos no han tenido que ver tanto el cuidado de las huellas del heroico ejército imperial, sino la voluntad de que por Santa Isabel luzca un césped esplendoroso que pueda ser machacado con tóxicas espumas y fotografiados ediles.

Y con tan contundente interdicción municipal, habrá quedado claro el mensaje dirigido a los dueños de los niños e infantes, que sin collar ni correa (y sin vacuna, en algunos casos) abandonan sus posesiones tan negligentemente, sin cuidar en exceso de la policía de sus ciclos miccionales y excretales. Esperemos que el Ayuntamiento actúe con severas sanciones a los padres si estos depredadores de nuestra tranquilidad y sosiego infringen la prohibición, o frecuenten alguna otra práctica tan gozosa para sus practicantes que pudiera ser lacerante para nosotros.

Que todos tenemos derechos, oye. Y a ver si nuestros pobres y desvalidos perritos no van a poder ir libremente por el pueblo sin que sean puestos en letal peligro por los facciosos chavalucos que sin tutoría paterna alguna maquinan impunemente holocaustos por doquier.
No doy crédito cuando me aseguran que nuestros ediles no han actuado por propia iniciativa (como vigías impenitentes de la cosa pública, y aun de la privada), sino forzados por el lastimero aullido de algún vecino que dicen habita en zahúrda amenazada por el instrumento de Agustina, quien preso de un pánico insuperable por la amenaza de las insidias de los tiernos bípedos, ha alegado fructuosamente acoso y mobbing por parte de la escuadra infantil, y que no pude conciliar el sueño desde que obsesivamente sueña sus carrozas amenazadas por los proyectiles certeramente lanzados. Pues nada, que siga así soñando, que los sueños, sueños son (o no, si nos empeñamos).

En fin, que el ser humano pueda tener una pocilga en la testa es una cosa, pero que el Consistorio siga la música marrana, es otra
Puntos:
Simulador Plusvalia Municipal - Impuesto de Circulacion (IVTM) - Calculo Valor Venal
Foro-Ciudad.com - Ultima actualizacion:26/06/2018
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