Hace ya unos años este pequeño pueblo de la Castilla profunda tuvo la inmensa suerte de recibir la llegada de una familia venida de otra provincia que se quedo y cambio el destino de Gaton, Teresa, la madre de familia fue elegida alcaldesa y se dedico a conseguir imposibles, arreglo las calles, mejoro la instalacion electrica, instalo el sistema selectivo de basuras y animo a usarlo bien, ha conseguido restaurar la iglesia de forma admirable, tiene ya presupuesto aceptado para la creacion de un polideportivo y si la dejamos es capaz de traer el mar a las eras.
Es un pueblo castellano, esto es que no comunica demasiado sus cosas, quizas por eso aun no le han dedicado una calle o una plaza, pero en realidad se merece mas porque como decia antes al menos lo ha convertido en un enfermo digno.
Teresa, nunca Gaton estuvo tan bonito, muchas gracias.