Pocas cosas de arte y valor, no ya por el valor de la cosa, sino por el valor del tiempo y los años que han pasado por ellos, son contempladas.
Pocas cosas repito nos llaman la atención, aunque siguen estando ahí. En la calle, por donde pasamos todos los días, sin advertir el valor del enrejado y el valor de la cosntrucción en si de una simple ventana, que formaría parte de una NO simple casa.
Raúl
Torba