El verde "esmeralda" de esperanzas inciertas, poco a poco se va transformado en granos de oro de realidad palpable.
Poco queda para verlo realidad.
Si el verde esperanza tiene color de esmeralda, la recogida tiene el color de la lluvia de oro, con cada grano convertido en pepita.
Ahora nuestra tierra es rica, más que en cualquier otra epoca del año.
¿Y nuestro espíritu? ¿Tambien es rico?
¡¡Ojalá!!
Raúl
El Torba