Mirando por los rincones más escondidos del pueblo, te puedes encontrar sorpresas como esta.
Seguro que era una Habitación con vistas y para evitar la interrupción de la contemplación se le puso el tejadillos de madera a la ventana, y por no sumejorte en la belleza, rejas.
¿Bonito verdad?
Yo es la primera vez que lo veo y confieso que me encanta. Ojalá te conserven para siempre...
Raúl
Torba