Los nuevos colores de la tierra. Los colores del verano, pasados los verdes "esperanza" de la primavera.
Hecha ya realidad la esperanza ahora todo se vuelve amarillo y marrón. Aparecen las primeras líneas de pauta (Surcos) en las que se ha escrito el presente y se escribira el futuro de esta Tierra y de sus gentes.
Del resultado de la "escritura", de su abundancia o no, dependerá el premio a recoger.
Sufrir o vivir.
Este año es amarillo oro...
Así todo lo da a entender, y nos alegramos por ello y por ellos.
Este es el color y el sabor que yo quiero para mi tierra... Tierra de Campos.
Raúl
Torba