Podemos presumir de retablo. Seguramente tengamos uno de los retablos de más valor de la comarca, jamás reconocido oficialmente, ya que de ser así habría que invertir en su conservación.
¡¡Es mejor ignorar para no tener que invertir!!
Es una autentica maravilla en todos los sentidos. Salvo un excepción.
¡¡El espantapajaros que alguien colocó en el medio, armado de espada y armadura!!
¿San Pelayo? Jamas. San Pelayo murió mártir a los 16 años, como se aprecia justo en el cuadro de la izquierda al espantapajaros según se le mira de frente.
Disfrutemos de lo que tenemos en esto y entodo...
Raúl
Torba