El fenómeno de la inmigración subsahariana, desde hace años, viene provocando numerosas víctimas en el Mediterráneo y el océano Atlántico, en el archipiélago canario. Son trabajadores/as desesperados, también niños, que en sus paises de origen mueren de hambre. Vienen a la desesperada porque son conscientes que las enfermedades y la hambruna no les da más expectativa de promdio de vida que 43 años.
Los mismos gobiernos capitalistas que saquean sus materias primas y sus riquezas, que los introducen en el consumismo del llamado primer mundo, les recortan sus capacidades de desarrollo, sus libertades y los condenan al gueto.