Sobre lo bueno y lo malo.

Lo bueno:
- Contacto directo con la naturaleza.
- Tranquilidad (relativa).
- Bares de toda la vida: El Rincón, El Moderno, La Real.
- Restaurantes nuevos: El Molino de Cantarranas (a pesar el impacto ambiental que supone, tiene un menú del día asequible y abundante).
- Vía verde para pasear o ir en bici muy recomendable y bonita.
- Comercios también de los de toda la vida.
- La gasolinera con mejores precios de la zona.
- La panadería de Cipriano Briceño.
- No hay policía local.

Lo malo:
- Un bar "de fin de semana" junto a la carretera: ruido, peleas, orines, vómitos, coches malaparcados, motos trucadas...
- Presencia de drogas: hachís y cocaína.
- Un coche desguazado por estar aparcado junto al sitio donde los quintos iban a poner el judas.
- Las fiestas de la localidad pueden llegar a hacerse "larguillas".
- Algo lejos de la capital con poca frecuencia de paso de autobuses.
- Hace mucho frío en invierno (-15ºC), en verano las temperaturas son agradables (por estar en la vega del Tajuña).
- A algunos de los chavales y chavalas del pueblo se les ha olvidado aprender lo que es la educación y el respeto.
- El precio de la vivienda se aproxima mucho al de Vallecas.
- No hay policía local.