Bueno, era cosa sabida que cuando acabaran las obras mucha gente iba a desaparecer de Madrid. Lo cierto es que las orillas del río Manzanares concentraban más grúas que el puerto de Barcelona, pero afortunadamente para los sufridos madrileños ya acabaron los túneles a satisfacción de todos y Ruiz Gallardón logró sus objetivos, incluida la reelección.