Yo te pongo un diez porque, aunque la foto está un poco movida, valoro el momento que has querido captar.
Casi puedo sentir el sudor cayéndome por la espalda, debido al calor de la canícula veraniega y al esfuerzo de la siega. El olor de la hierba, y las narices abarrotadas del polvillo que desprende...
Y presiento la sustanciosa merendola que va a preparar la mujer del sombrero para cuando terminen de descargar el carro
Un saludo