He pasado el fin de semana prácticamente en Curillas y he salido de allí gratamente sorprendido. A parte de saludar a muchos vecinos que hacia años que no veia, lo que es motivo de satisfacción, me he encontrado con que el pueblo, poco a poco, va cambiando y he visto que se están arreglando muchas casas y que los “nativos”, como es de desear, vuelven a sus orígenes. En hora buena a todos y, nada, a seguir arreglando al pueblo y a seguir regresando a nuestros primeros pasos para dar los últimos. Un saludo a todos y, repito, en hora buena a todos los que vuelven a Curillas.
José González.